Mañana a las 7 de la mañana ya no estaré en mi casa, habré partido rumbo a Sevilla para encararme con mi destino.
Mañana a las 8:30 comenzaré el final de este camino o quizás, no sea el final, sino una nueva piedra que quitar.
Mañana a las 14:30 todo habrá terminado, habré pasado mi Rubicón y repetiré aquellas cesarianas palabras: "alea jacta est". Ejemplo además, de uno de los muchos apartados de mi tortura.
Mañana quizás pueda conciliar el sueño después de tanto tiempo.
Mañana, quizás, se haga realidad mi sueño. Tan largo, tan duro, tan triste... pero yo lo elegí.
Decidí estudiar, no sé por qué, dicen que es porque valgo, yo opino que es porque no sé hacer otra cosa. Y quizás mañana ya no tenga que volver a estudiar. Quizás mañana sea licenciada o quizás, mañana, sólo signifique que tengo que esperar un poco más.
No quiero decepcionar a nadie, por más que me repitan que eso no ocurrirá sé que sí y yo seré la primera decepcionada, o no, o quizás me alegre, quizás me venga bien esperar, pero lo he deseado tanto y he trabajdo tanto...
Sólo tengo claro, que pase lo que pase mañana, conmigo se quedan tod@s los que han caminado conmigo: compañeros, amigos, enemigos, profesores, familia...
Pase lo que pase, mañana escribiré un nuevo capítulo en mi vida. Pase lo que pase hoy, sólo quiero deciros: GRACIAS.